miércoles, 8 de febrero de 2012

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 Arnaldo Cogorno C.   arnaldocogornoc@gmail.com

                                                    JUDÍOS
El nombre de este encabezado es un apelativo de origen tribal con el cual se conoció inicialmente al pueblo hebreo, y actualmente a todos aquellos que desde hace siglos se reconocen como tales, lo cual nos traslada en primer lugar a interrogarnos de quienes son los hebreos o judíos primitivos, cuya respuesta histórico-antropológica los describe como uno más de los pueblos semitas que desde el fondo del cajón arábigo emigraron hacia el norte hasta llegar a las orillas del mar mediterráneo, asentándose en Canaán hace aproximadamente de tres a cuatro mil años, (1200 años AC según los estudios arqueológicos de Finkelstein y Silberman), lugar que hoy se conoce como Palestina. No es de negar la posibilidad de migración este oeste o en cualquier otra dirección durante su periplo como pueblo nómada, ya que en su mitología religiosa ellos consideran como fundador de su pueblo a Abraham al cual refieren como natural de la ciudad de UR cuyas ruinas se encuentran en el actual IRAK, descendiente este de Hoeb (de donde proviene la palabra hebreo) y este a su vez de Sem (de donde proviene la palabra semita) hijo primogénito este ultimo de Noé, genealogía ésta también de origen mítico-religioso contenida en lo que los cristianos denominan el Antiguo Testamento de la Biblia.


La mitología religiosa Judía describe también la huida de Egipto dirigida por Moisés,  y el asentamiento primitivo de los hebreos en Palestina, asentamiento que dicha mitología describe como una ocupación de exterminio a sangre y fuego sobre otros pueblos también semíticos ya asentados en dicha región (acción que la biblia justifica como mandato divino, al serle asignada por su dios dichas tierras como la tierra prometida). Una vez asentados allí, los hebreos se vieron en dificultades al mantenerse en lucha con los Filisteos pueblo no semítico que a su vez los invadió, y además por encontrarse su asentamiento en un sitio estratégico de paso entre los imperios predominantes para la época, a saber el imperio Egipcio al norte de África y el imperio Babilónico en el Cercano Oriente. ambos imperios en constante rivalidad entre sí, debiendo el pueblo hebreo someterse como tributario a uno u otro para poder sobrevivir como nación, un error de cálculo de los hebreos en sus alianzas, lleva a la deportación masiva de su elite gobernante a BABILONIA (587 AC),  por un periodo de cincuenta años, al cabo de los cuales habiendo sido sometidos los Babilonios o Asirios por los Persas, se le permite a los sobrevivientes de esta elite hebrea y a sus descendientes volver a la hoy denominada Palestina. En su libro Orígenes y Fundamentos del Cristianismo el famoso analista, político, e investigador de finales del siglo XIX y principios del siglo XX Karl Kautski, razona en torno de que a partir de ese retorno es cuando se cristaliza en el pueblo hebreo la idea de su dios, ya no como un dios tribal, si no como un Dios universal y por ende el pueblo hebreo como el pueblo escogido por Dios.
Después de su retorno de Babilonia los hebreos tuvieron muchas confrontaciones tanto con sus vecinos como internamente, hasta llegar a la división de sus doce tribus primitivas entre dos tribus que continuaron fieles al Judaísmo nombre tomado de la tribu de Judá,   y diez tribus que se separaron los samarios o samaritanos  (no está claro si esta separación se efectuó antes o después del exilio en babilonia) pero si, el que estas últimas tribus fueron absorbidas por el entorno desapareciendo como unidad político religiosa.
La conquista por Alejandro Magno del mundo oriental no trajo mayores complicaciones para el pueblo Judío, no así la posterior conquista por los Romanos, quienes en el año setenta y tres de nuestra era, después de varios años de lucha no solo sometieron si no que dispersaron al pueblo judío por la faz de la tierra conocida en esa época. Un grupo importante de estos Judíos se asentaron en España conocida por ellos como Se farad de ahí el nombre de sefarditas a los judíos semíticos que fueron expulsados posteriormente de España por los reyes católicos (año 1492 de la era actual).
Aproximadamente ya iniciado el siglo VI de nuestra era, aparece en la Europa Oriental proveniente del Cáucaso un pueblo muy combativo,  Los Jasaros, quienes posteriormente deciden abrazar el Judaísmo como religión, entre otros motivos, para no pagarle tributo al Papa por una parte ni al Sultán de Bagdad por la otra, este pueblo que por mucho tiempo logró contener el avance Árabe hacia Europa, termina desapareciendo de la historia como Nación, aproximadamente en el siglo IX de nuestra era, y de ellos desciende la rama judía de los Askenazis que muy poco tiene que ver étnicamente con los judíos semitas hasta ahora aquí nombrados.
La situación de los Judíos en Europa durante la Edad Media fue una historia de persecuciones, masacres y expulsiones a través de los siglos, además de delimitaciones habitacionales en áreas restringidas de las ciudades (guetos ó juderías), todo lo anterior por dos motivos fundamentales, su propio etnocentrismo como pueblo “elegido por dios”, que les prohibía ( y aún les prohíbe ) mezclarse con quienes no son Judíos, y su anteposición, a las religiones dominantes, Cristianismo en Europa, e Islamismo en él Oriente en épocas de marcado fanatismo, y además, porque desde un primer momento su ocupación más importante giró en torno al dinero y las riquezas, fundamentalmente en el papel de prestamistas, con la considerable envidia y deseos fraudulentos de sus deudores, la inmensa mayoría de estos de las clases nobiliarias, quienes atizaban a la población en contra de los judíos aduciendo motivos religiosos para evadir el pago de sus deudas.
La Revolución Francesa reivindica los derechos humanos de los judíos elevándolos en plano de igualdad al resto de la ciudadanía. A partir de allí todos los países de Europa al menos oficialmente, cesan de reprimirlos y permiten su libre desplazamiento a excepción de la Rusia zarista hasta su caída en 1917. Esto les permitió a los judíos  comenzar un gran desplazamiento entre los países europeos y una gran emigración hacia Norte y Sur América, llegando en la actualidad a más de seis millones de judíos solamente en los Estados Unidos. Logrando además ocupar a nivel mundial cargos de importancia como en el caso de Disraeli quien en la Inglaterra de la reina Victoria a finales del siglo XIX, llega a ser  primer ministro. En la actualidad controlan la mayor parte de los medios de comunicación incluyendo la televisión y el cine, en los Estados Unidos, así como una buena parte de las finanzas de Walt Street.
A pesar de la igualdad ante las leyes obtenida por los Judíos a excepción de la Rusia zarista como ya dijimos antes, un grupo de estos la gran mayoría de origen askenazis (es decir de origen no semítico), a finales del siglo XIX fundan un movimiento político al cual denominan sionista (inspirados en el nombre de Sion una colina situada en Jerusalén) dicho movimiento propiciado económicamente por el barón de Rothschild  (multimillonario Judío askenazi proveniente de la familia del mismo nombre, familia esta que a partir del siglo XVIII fue acumulando riquezas e importancia hasta llegar a obtener título nobiliario). Esta  organización sionista tenía como meta primordial para la época, la de conseguir una patria para todos los Judíos, y así preservarlos de las persecuciones a nivel mundial (para ese momento solo eran oprimidos oficialmente en la Rusia zarista como ya anotamos). Es importante recalcar como en la directiva de los congresos efectuados por el movimiento sionista no aparece ningún nombre de origen semítico o sefardí, todos los nombres son de origen askenazis, porque Ben Gurión que aparece en la directiva del segundo congreso, tiene como nombre de nacimiento el de David  Grün que luego semitizó como David Ben Gurión.
 Después de la primera guerra mundial (1914-1918) el movimiento sionista logra ser oído y se llega a pensar en asignarles la isla de Madagascar para su asentamiento, proyecto que luego fue abandonado. En tanto este movimiento comienza a infiltrar judíos fundamentalmente provenientes de Rusia, en la región Palestina, para ese momento en manos británicas, región ésta habitada por pueblos árabes e incluso por minorías judías, unos y otras de origen semita.  La adquisición de tierras en palestina se lograba con dineros recogidos de la judería mundial, y en gran parte suministrado por los Rothschild.
Con el advenimiento del nazismo en Alemania (periodo 1933 al 1945) la represión contra los judíos, así como contra los gitanos y los eslavos  (primordialmente a los rusos), llega hasta el paroxismo del exterminio, lo cual es aprovechado por los sionistas para capitalizarlo en forma exclusiva hacia los judíos, bautizándolo con el nombre del holocausto. El holocausto sirve de pretexto para plantear en las Naciones Unidas la necesidad de un país para los Judíos específicamente la región palestina, por tratarse de la tierra ancestral de su raza (nótese como quienes esto argumentan son judíos askenazis que no tienen vínculos étnicos con los judíos semitas, independientemente del posible mestizaje casual con estos,  así como con cualesquiera de las etnias circundantes a ellos a través de los siglos. El acervo cultural de los askenazis aparte de lo religioso, tiende más hacia la cultura de los pueblos donde habitan, que con la cultura de los judíos semitas, valga el ejemplo del yiddish como dialecto afín al alemán y sin ninguna relación con la lengua hebrea).
Al fin la Asamblea General de las Naciones Unidas haciendo caso omiso a los reclamos del pueblo predominantemente de origen semítico, habitante por milenios en Palestina, en 1947 aprueba la partición de la misma en dos estados, uno árabe y otro judío. En 1948 los sionistas crean el Estado de Israel, y son atacados con el derecho de la legítima defensa por los estados árabes circundantes, siendo estos últimos derrocados en varias guerras seguidas, lo cual ha sido aprovechado por Israel para ir ampliando su territorio a expensas de los palestinos e incluso con descaradas intervenciones hacia los estados vecinos (Egipto, Líbano, Siria y Jordania). Hoy en día los pueblos palestinos originarios vienen siendo cercados y acorralados por Israel en dos minúsculos territorios Cisjordania y la franja de Gaza con bombardeos frecuentes á la población civil, sin permitirles salir de sus tierras, dificultando la entrada de ayuda humanitaria, cercándolos con un muro de contención, y minando de asentamientos judíos lo poco que les queda de territorio. Cualquier intento de defensa de los palestinos es calificado como terrorismo, y cualquier voz que pretenda denunciar este genocidio, de inmediato es calificada de antisemitismo por los sionistas, quienes  en realidad son los verdaderos antisemitas. Hay  que hacer notar la ayuda incondicional de los Estados Unidos a Israel, tanto en dinero, como en armamento (incluso de tipo nuclear), ya que este país artificial, es su enclave dentro del mundo de los países árabes ricos en petróleo.  A la inversa también es notorio el incondicional apoyo de Israel a los Estados Unidos en todo lo referente a su política guerrerista y expansionista internacional. Este apoyo mutuo le ha permitido a Israel eludir cualquier sanción derivada de las múltiples condenas en su contra por parte de la  ONU,  gracias al derecho al veto que han venido ejerciendo los Estados Unidos de Norte América, llegándose a decir en son de chiste aunque con un gran trasfondo de verdad, dado el poder tanto económico como comunicacional de los sionistas en el mundo, y en particular en los Estados Unidos, que Israel no es colonia de los Estados Unidos sino  que los Estados Unidos son colonia  de Israel.

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